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23/04/2009

JOSÉ GARCÍA PÉREZ

El Copo. Día del Libro

         Lo suyo sería escribir sobre el “negocio” de Rosa Aguilar o de la “bilateralidad-multilateralidad” entre los taifas españoles y el sultán Zapatero, pero es 23 de abril, día de la Virgen de los Remedios de Cártama y conmemoración de la Fiesta del Libro.

 

         Lo de Rosa Aguilar dará para muchos comentarios, dardos envenenados y comidillas de todo género y lo del cónsul de las Autonomías, señor Chaves, para gustosos chascarrillos y tesis sobre Derecho Constitucional.

 

         La Virgen de Los Remedios, pequeñita ella, es destino de la fe de cartameños y gentes de todo lugar y condición. Cuando escribo estas líneas se agolpan recuerdos de los años pasados en ese rincón del Valle del Guadalhorce, Café Central, Miguel Vargas, Fijones, el Coco, Antonio y Rafael Mancera, Carmina, ay Carmina, el cura Almagro, Paco Baquero, el Polvarea, la cera y los líos, siempre los líos, entre la oficialidad y el pueblo.

 

         Pero, ya decía, toca hablar de la fiesta del Libro, del rito de los cinco sentidos alrededor de ese objeto: el olor a plomo o a tinta, el oír el paso de sus páginas, el tacto con la historia o la ficción, el saborear la buena literatura, la vista cansada de leer y leer, y el tacto, o sea, la amada caricia al libro. Y es que el libro es el objeto más sensual que existe, ya ven: Cervantes, Pessoa o García Lorca por colocar unas sencillas muestras.

 

         Por cosas así, la Junta de Andalucía, a través de la renovada Consejera de Cultura, Rosa Torres, celebra hoy el Día Internacional del Libro con sendos homenajes a Antonio Machado y Muñoz Rojas, y yo, insignificante molécula literaria, marcho a Baeza para hacer entrega de los Premios de la Crítica de Andalucía a Luis García Montero y Fernando de Villena, al tiempo que rendimos homenaje al escritor Manuel Urbano de la mano de Antonio Hernández, Premio de la Crítica Española de Poesía.

 

         Es seguro que la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia, celebrará algún que otro acto oficial para así olvidar el funeral y posterior cremación de la Colección de Poesía “Ancha del Carmen”, liquidada de un frío plumazo desde los despachos del Archivo Municipal.

 

         Pero aquí esta el menda para recordar y rendir homenaje, mediante aleluyas de copos, esta macabra historia de cercenar un proyecto se sensualidad poética.

 

 






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