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21/07/2009

JOSÉ GARCÍA PÉREZ

El Copo. El Pleno de “Ancha del Carmen”

"leo con sorpresa que el equipo de gobierno, con el Alcalde al frente, quiere limitar matemáticamente el número de mociones de la posición"

“Espectador irónico de mí mismo, nunca,

sin embargo, me he desanimado de asistir a la vida”

Fernando Pessoa

 

 

           

          Creo que nunca he tenido un éxito político. En esa actividad, como en tantas otras, incluida ésta de escribir, siempre anduve en el filo de la navaja. Pero si de algo me siento orgulloso es que las ocho líneas que escribiera Miguel Briones, Delegado Municipal de Cultura de esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia, finiquitando la Colección de Poesía “Ancha del Carmen”, por una serie de circunstancias, fuesen debatidas en el pleno municipal tras pasar dos veces por la Comisión de Cultura.

 

         Ello, el debate poético, dignifica al pleno en su conjunto y a cada uno de sus integrantes, siempre que estos hayan leído algo de poesía. El resultado fue fatal porque la mayoría que gobierna confundió la poesía con los euros, Dios con el Demonio, y ganaron, cómo no, los dineros, y la poesía tomó rumbo al silencio, aunque yo, con mi escasa fuerza ante el poderío de los que mandan, buscaré que tenga eco la absurda medida tomada por la clase política dominante.

 

         Pasó también en la Comisión de Cultura cuando en plan compadre alguien mandó comprar churros (había una celebración por medio) y se mezclaron versos, churros y las mentiras de Miguel Briones sobre los bibliotecarios municipales. Doy fe de ello porque estaba presente, y aunque fui invitado al festín de los churros me pareció improcedente untar heptasílabos con el aceite de las suculentas porras.

 

         Viene esto a cuento porque leo con sorpresa que el equipo de gobierno, con el Alcalde al frente, quiere limitar matemáticamente el número de mociones de la posición. La bella portavoz del PP, Carolina España, a la que profeso un manantío de afecto, ha argumentado “que no podemos estar debatiendo hasta altas horas de la noche asuntos como que hay un chino en no sé que calle”, lo que me lleva a pensar que ya no se debatirá más sobre sonetos y cosas así.

 

         Peor todavía, se intentará y se logrará por tener el PP mayoría absoluta que cuando una moción sea rechazada en Comisión, con churros o sin ellos, no se discutirá en el Pleno.

 

         Si esta norma se aprueba, quedará guillotinada la capacidad de asombro, o sea, la posibilidad de que un concejal que no asistió a la Comisión pueda asombrarnos con un voto distinto al de sus compañeros comisionados.

 

         Así las cosas, la disciplina de partido está por encima del raciocinio personal.

 

Que sí, que es así, ya lo sé, pero no es malo disimular algo para que el pueblo, yo soy pueblo, crea que un pleno democrático no es un ejército jerarquizado.

 

 

 






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