Combate en el primer asalto del pleno. El despertar de los súbditos
"Es lamentable que en un pleno, en una reunión que habría de servir para solventar problemas del ciudadano se produzca un combate sin ética ni moral alguna, haciendo alusiones e insinuaciones, incluyendo personas ausentes en la sala".
En el pleno ordinario celebrado esta mañana día 8 de junio, el alcalde, como ya nos tiene acostumbrados, retoma sus continuos viajes a “los cerros de Úbeda” cuando se le pregunta.
El portavoz de UPyD, Ramón Guanter, durante la sesión ordinaria formuló la siguiente pregunta al regidor: “¿para cobrar una reclamación patrimonial hay que llamarse Joaquín Villanova?” A lo que nuestro presidente municipal, armado de educación, lleno de argumentos para construir una frase coherente, con esa lucidez y conocimiento que le caracteriza respondió, cual toro embravecido, con ataques personales al edil magenta.
Es lamentable que en un pleno, en una reunión que habría de servir para solventar problemas del ciudadano se produzca un combate sin ética ni moral alguna, haciendo alusiones e insinuaciones, incluyendo personas ausentes en la sala.
Al señor alcalde le molesta que UPyD esté sacando su basura a la calle, el Consistorio ya no es ese remanso de paz, en el que Joaquín, cual personaje de pasados regímenes, llega y pasa la mano por el lomo, apaciguando, mientras los súbditos inclinan su cabeza ante la eminencia, aquí hay una verdadera lucha, una lucha por el alhaurino, no por esos sillones que no solo tienen ya sus nombres, sino que tienen hasta el hueco hecho, están calentitos y ahí se está muy agustito, y lo mejor, Joaquín es que la gente no es tan tonta como usted quiere hacernos creer, y el despertar de los súbditos está muy cerca.
El grupo magenta sigue en la calle, con inquietudes y removiendo cielo y tierra para que se sepa la verdad de este pueblo, el sentido dictatorial que prima en la concepción política de nuestros gobernadores locales, es decir el Partido Popular.
Hay una verdad clara, y es que la educación brilla por su ausencia, el respeto al ciudadano por parte del Ayuntamiento es inexistente, porque un regidor no puede responder la pregunta de un concejal con insultos, insinuaciones, tiene que responder y argumentar, y si no, que suprima el turno de ruegos y preguntas que como a todos los dictadores parece molestarle tanto. Mejor calladito y con un sobrecito.
Oficina de comunicación y prensa
















